Cómo romper tus propios desafíos practicando Yoga.

Odio el brócoli. Creo que es una mala broma a la humanidad – por las madres, los agricultores o tal vez incluso por Dios– no he decidido aún quién es el culpable. Y sin embargo, regularmente me pongo mis pantalones de niña grande y como mi brócoli. ¿Por qué? Porque sé que es bueno para mí. El Yoga es de la misma manera. Hay algunas cosas en Kundalini Yoga que odio, pero de todos modos las hago. ¿Por qué? Porque sé que son buenas para mi. A veces puedo resistirme, y a menudo (internamente) actúo todo el tiempo como una niña mimada. No importa – me pongo mis pantalones de Yoga de niña grande y lo hago de todos modos. Si eres como yo, tal vez necesites un recordatorio ocasional para hacer esas cosas difíciles que son tan beneficiosas.

Haz alguna kriya desafiante. Me gusta pensar que Kundalini Yoga es como una especie de elección de la propia aventura que deseas experimentar, tal y como los libros de la infancia. Puedes decidir cuánto estás dispuesto a dar – ¿3 minutos al día? ¿11?. Todos debemos encontrar algún lugar en donde estemos cómodos y que sea funcional para nuestras vidas. Pero, en algún momento, es una buena idea a desafiarse a sí mismo para ir más allá. ¿Tiendes a pasar de largo las kriyas que involucran decenas de ranas, o sostener posturas complicadas por largo tiempo? Intenta hacer uno en lugar de sólo pasarlo.

Los desafíos físicos y mentales que experimentamos al practicar Yoga son parte integral de la experiencia, si siempre hacemos lo que es cómodo o fácil, estamos perdiendo la oportunidad de aprender acerca de nosotros mismos y experimentar verdaderos avances.

Haz una larga meditación. 31 minutos. Sí, es mucho tiempo. Y dependiendo de lo que estés haciendo, puede sentirse más bien como 31 horas. Pero Yogui Bhajan sabía lo que estaba haciendo y nos dio estas meditaciones largas e intensas porque sabía que podían crear enormes cambios en nosotros. Son como el brócoli para nuestro cerebro, nuestra psique y nuestros corazones. Pero Yogui Bhajan decía de la sadhana (práctica diaria): “Parece ser que en un día… nada sucede. Pero no lo haces por avaricia. Lo haces para conquistar tu pereza, tu ego, tu estupidez,  con tu esencia de compromiso…”

¡Presta atención! Creo que muchos de nosotros no tenemos problema alguno admitiendo que a veces nos cachamos a nosotros mismos pensando en otras cosas cuando se supone que estamos meditando. Pero, ¿cuántos de nosotros estamos dispuestos a admitir que a veces permitimos  estos pensamientos debido a  la dificultad,  aburrimiento o frustración que experimentamos con el kriya o meditación?

Hacer kriyas y meditaciones de Yoga mientras estás pensando en tu lista del super, sin duda te traerá resultados. Pero si quieres experimentar los resultados previstos al máximo, tienes que tomarlo en serio. Constantemente me pregunto si recito el  So Purkh 11 veces al día sólo para poder tacharlo de mi lista, o si lo digo realmente porque quiero elevar al hombre que amo.  Me ayuda a mantenerme despierta y motivada en mi práctica.

¡Dale un puntapié a tu ego y mándalo lejos!

Aquellos que dicen, ‘Yo, yo, yo,’ nunca abren su tercer ojo.  Se pierden el viaje. Porque ‘Yo’ y ‘Tú’ nunca se encuentran. -Yogi Bhajan

Esta es la paradoja del Yoga, como yo la veo. Somos seres imperfectamente perfectos. Nuestra esencia fundamental es tan brillante y resplandeciente como el sol. Y aún así, cotidianamente actuamos desde un lugar de ego. Mentimos, chismeamos, juzgamos. Incluso encontramos la forma de convertir el yoga en una herramienta para reforzar nuestro ego, más que hacerlo una herramienta para acabar con él. Levantarse a las 4 am a hacer sadhana no nos hace mejores que alguien que duerme. Ponernos un turbante no nos hace ser mejor que alguien que no cubre su cabeza. Practicar Yoga todos los días no nos hace mejores que alguien que practica una vez por semana o que no practica en lo absoluto.

Estos aspectos de la práctica de Yoga son herramientas que podemos utilizar o ignorar  con el fin de elevarnos y desarrollar una relación más profunda con nuestra alma y nuestra concepción de lo Divino. Cuando comenzamos a utilizarlas como un medio para  separarnos de los demás, estamos perdiendo de vista el objetivo. Así que, mientras estés comiendo tu brócoli para el cerebro, ten cuidado de mantenerlo en perspectiva.

 

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